- ¿Sabías que rociar la prenda con agua facilita muchísimo el planchado? Si tu plancha no es a vapor consigue un rociador y humedece la prenda antes de comenzar a planchar.
- La tabla de planchar también es clave, es recomendable que sea lo más firme posible, facilita mucho la tarea tener una buena base de apoyo.
- Otro dato importante es la forma de colgar la ropa para que se seque luego de lavarla, cuanto más estirada y prolija quede la prenda se formarán menos arrugas y te facilitará el planchado.
- Es fundamental regular la temperatura dependiendo de la tela de la prenda a planchar. Para telas gruesas como la de un Jean debe tener una temperatura elevada, para prendas delicadas, como una camisa de raso, la plancha debe estar más fría.
Si tenés alguna duda podés revisar las etiquetas de las prendas, muchas veces indica cómo plancharlas.
- Si la vestimenta tiene algún estampado debes cuidar de no pasar la plancha por encima de los mismos, un buen truco es planchar la misma del lado del revés para evitar accidentes.
- Para limpiar la plancha, recuerda desconectarla y luego de un rato, cuando esté tibia, pasále una esponja humedecida en agua ca¬liente con detergente.
- Por último recuerda que la plancha levanta mucha temperatura, se debe tener cuidado al maniobrarla para evitar quemaduras.
Siempre es recomendable dejar fuera del alcance de los niños estos objetos, sobre todo a penas se desconectan porque alguien podría tocarla y la plancha seguir caliente.
Sin excusas, a planchar!!!

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